Al final de la Guerra Civil (1939) cambia radicalmente el panorama de la poesía española. Algunos de nuestros grandes poetas mueren durante el conflicto (Antonio Machado, Miguel de Unamuno, Federico García Lorca); para otros supone el exilio. Tras la Guerra Civil española da comienzo la dictadura del general Franco y una dura posguerra marcada por la pobreza, la censura y el exilio de muchos intelectuales.
La poesía se había ido encaminando por nuevas sendas durante los años treinta. Convivían varias líneas poéticas: una nueva orientación romántica, una vuelta a Garcilaso de la Vega, la práctica surrealista por parte de los del 27, se iniciaba una poesía social… pero la Guerra civil acabó con este estado de cosas y dividió al pueblo español, lo que se vio reflejado en la poesía, que se convirtió, para ambos bandos, en el arma de propaganda y combate.
Todo ello se produce en España en medio de una decadencia cultural, social y política.
AÑOS 40 Y 50
En los años 40, junto a la figura más destacada del período, Miguel Hernández, aparecen nuevas revistas de diversas orientaciones poéticas.
Con el fin de la Guerra Civil viene una época marcada por la pobreza, la censura y el exilio que llega hasta los años 50. La poesía sufrirá un proceso que dará lugar a distintas direcciones:
- Un grupo de poetas, que se autodenomina “juventud creadora”, vuelve los ojos al Renacimiento y especialmente a Garcilaso. Los caracteriza el afán optimista de claridad, de perfección, de orden. En puras formas clásicas, encierran una visión del mundo coherente, ordenada y serena. Uno de los temas dominantes es el firme sentimiento religioso, junto con temas tradicionales (el amor, paisaje, cosas bellas). Se conocerá como Poesía Arraigada. El poeta más destacado será Luis Rosales.
- Esta línea cambiará con la aparición de Hijos de la ira, de Dámaso Alonso, y dará lugar a la Poesía Desarraigada, que no expresa ya un mundo armónico sino la angustia y el caos.
- En los años 50, la poesía pone su atención en el hombre que sufre; contempla y denuncia la injusticia, el dolor y la miseria. Es lo que llamamos poesía social.
- Poesía en el exilio: creadores de las generaciones precedentes tuvieron que abandonar España. Es el caso de Juan Ramón Jiménez, Alberti, Cernuda, Salinas, J. Guillén… La temática de sus poemas se centra en la crisis de identidad, búsqueda de raíces, el recuerdo y la nostalgia, la evocación de la juventud, el tema de España, desesperanza y angustia, dolor por los amigos abandonados o muertos, actitud meditativa con tonos éticos que presenta una honda reflexión sobre la existencia humana y cuestionamiento de la realidad.
Los autores más destacados de esta época son:
LUIS ROSALES:
Destaca por su obra Abril de donde arranca el clasicismo de “la juventud creadora”. Otra obra importante es La casa encendida; y como crítico destacó con su libro Cervantes y la libertad.
GABRIEL CELAYA:
Llegó a publicar unos treinta libros poéticos por lo que es imposible caracterizarlo en conjunto. Algunas obras fueron: La soledad cerrada (surrealista); Tranquilamente hablando (se humaniza su poesía existencial); Las cartas boca arriba (con la que se inicia su tendencia social). En ocasiones se confunde el verso con la prosa, pero posee un vitalismo sorprendente. Le preocupan todos los temas relacionados con la condición humana.
BLAS DE OTERO:
Con Ángel fieramente humano y Redoble de conciencia se sitúa dentro de la poesía “desarraigada”, plenitud de la angustia existencial centrada en los problemas del “yo”. Cántico espiritual supone un homenaje a S. Juan de la Cruz, es un enfrentamiento con el Dios bíblico que parece no escuchar, de ahí su desesperación y la pérdida de la fe. Pido la paz y la palabra es una muestra de auténtica poesía comprometida de raíz colectiva y social, cuyo motivo central es España. Utiliza estrofas y versos libres que poseen una andadura bronca y viril.
JOSÉ HIERRO:
En sus primeras obras expresa su sentir juvenil: Tierra sin nosotros, Alegría. También tiene obras donde refleja sus ganas arrebatadas de vivir: Con las piedras, con el viento; Quinta del 42.
AÑOS 60
En torno a 1955 aparecen sus primeros libros. El retorno, de José Agustín Goytisolo, y A modo de esperanza, de José Ángel Valente. Otros autores importantes son Agustín González, José Manuel Caballero Bonald, Francisco Brines, Jaime Gil de Biedma o Fálix Grande. Es por tanto en los años 60 cuando estos poetas llegan a la madurez.
Por algunos autores es considerada “segunda generación de posguerra”. Son poetas que nacen bajo el magisterio de los grandes poetas sociales (Celaya, Otero, Hierro), es decir, se inclinan en un primer momento hacia lo colectivo, lo social, pero se apartan más tarde de sus elementos más criticados para prestar más atención a la persona, a la intimidad.
Resulta difícil establecer criterios clasificatorios fijos. Los poetas no se dejan encasillar. De todas formas, y a grandes rasgos, podríamos decir:
- La poesía se concibe como experiencia y conocimiento propio del mundo que les rodea.
- Les interesa lo subjetivo y la realidad cotidiana.
- Adoptan una postura de compromiso moral con su tiempo.
- Casi todos basan su lenguaje poético en la metáfora.
- Transforman el lenguaje coloquial en artístico
- Entre sus influencias destacan: Machado, algunos del 27 (Cernuda, Aleixandre), los poetas sociales.
- Temas: evocación de la infancia y adolescencia como paraíso roto; el fluir del tiempo; el amor; asuntos políticos…
TENDENCIAS DE LA LÍRICA ( DE 1940 A 197
INTRODUCCIÓN
Al final de la Guerra Civil (1939) cambia radicalmente el panorama de la poesía española. Algunos de nuestros grandes poetas mueren durante el conflicto (Antonio Machado, Miguel de Unamuno, Federico García Lorca); para otros supone el exilio. Tras la Guerra Civil española da comienzo la dictadura del general Franco y una dura posguerra marcada por la pobreza, la censura y el exilio de muchos intelectuales.
La poesía se había ido encaminando por nuevas sendas durante los años treinta. Convivían varias líneas poéticas: una nueva orientación romántica, una vuelta a Garcilaso de la Vega, la práctica surrealista por parte de los del 27, se iniciaba una poesía social… pero la Guerra civil acabó con este estado de cosas y dividió al pueblo español, lo que se vio reflejado en la poesía, que se convirtió, para ambos bandos, en el arma de propaganda y combate.
Todo ello se produce en España en medio de una decadencia cultural, social y política.
AÑOS 40 Y 50
En los años 40, junto a la figura más destacada del período, Miguel Hernández, aparecen nuevas revistas de diversas orientaciones poéticas.
Con el fin de la Guerra Civil viene una época marcada por la pobreza, la censura y el exilio que llega hasta los años 50. La poesía sufrirá un proceso que dará lugar a distintas direcciones:
- Un grupo de poetas, que se autodenomina “juventud creadora”, vuelve los ojos al Renacimiento y especialmente a Garcilaso. Los caracteriza el afán optimista de claridad, de perfección, de orden. En puras formas clásicas, encierran una visión del mundo coherente, ordenada y serena. Uno de los temas dominantes es el firme sentimiento religioso, junto con temas tradicionales (el amor, paisaje, cosas bellas). Se conocerá como Poesía Arraigada. El poeta más destacado será Luis Rosales.
- Esta línea cambiará con la aparición de Hijos de la ira, de Dámaso Alonso, y dará lugar a la Poesía Desarraigada, que no expresa ya un mundo armónico sino la angustia y el caos.
- En los años 50, la poesía pone su atención en el hombre que sufre; contempla y denuncia la injusticia, el dolor y la miseria. Es lo que llamamos poesía social.
- Poesía en el exilio: creadores de las generaciones precedentes tuvieron que abandonar España. Es el caso de Juan Ramón Jiménez, Alberti, Cernuda, Salinas, J. Guillén… La temática de sus poemas se centra en la crisis de identidad, búsqueda de raíces, el recuerdo y la nostalgia, la evocación de la juventud, el tema de España, desesperanza y angustia, dolor por los amigos abandonados o muertos, actitud meditativa con tonos éticos que presenta una honda reflexión sobre la existencia humana y cuestionamiento de la realidad.
Los autores más destacados de esta época son:
LUIS ROSALES:
Destaca por su obra Abril de donde arranca el clasicismo de “la juventud creadora”. Otra obra importante es La casa encendida; y como crítico destacó con su libro Cervantes y la libertad.
GABRIEL CELAYA:
Llegó a publicar unos treinta libros poéticos por lo que es imposible caracterizarlo en conjunto. Algunas obras fueron: La soledad cerrada (surrealista); Tranquilamente hablando (se humaniza su poesía existencial); Las cartas boca arriba (con la que se inicia su tendencia social). En ocasiones se confunde el verso con la prosa, pero posee un vitalismo sorprendente. Le preocupan todos los temas relacionados con la condición humana.
BLAS DE OTERO:
Con Ángel fieramente humano y Redoble de conciencia se sitúa dentro de la poesía “desarraigada”, plenitud de la angustia existencial centrada en los problemas del “yo”. Cántico espiritual supone un homenaje a S. Juan de la Cruz, es un enfrentamiento con el Dios bíblico que parece no escuchar, de ahí su desesperación y la pérdida de la fe. Pido la paz y la palabra es una muestra de auténtica poesía comprometida de raíz colectiva y social, cuyo motivo central es España. Utiliza estrofas y versos libres que poseen una andadura bronca y viril.
JOSÉ HIERRO:
En sus primeras obras expresa su sentir juvenil: Tierra sin nosotros, Alegría. También tiene obras donde refleja sus ganas arrebatadas de vivir: Con las piedras, con el viento; Quinta del 42.
AÑOS 60
En torno a 1955 aparecen sus primeros libros. El retorno, de José Agustín Goytisolo, y A modo de esperanza, de José Ángel Valente. Otros autores importantes son Agustín González, José Manuel Caballero Bonald, Francisco Brines, Jaime Gil de Biedma o Fálix Grande. Es por tanto en los años 60 cuando estos poetas llegan a la madurez.
Por algunos autores es considerada “segunda generación de posguerra”. Son poetas que nacen bajo el magisterio de los grandes poetas sociales (Celaya, Otero, Hierro), es decir, se inclinan en un primer momento hacia lo colectivo, lo social, pero se apartan más tarde de sus elementos más criticados para prestar más atención a la persona, a la intimidad.
Resulta difícil establecer criterios clasificatorios fijos. Los poetas no se dejan encasillar. De todas formas, y a grandes rasgos, podríamos decir:
- La poesía se concibe como experiencia y conocimiento propio del mundo que les rodea.
- Les interesa lo subjetivo y la realidad cotidiana.
- Adoptan una postura de compromiso moral con su tiempo.
- Casi todos basan su lenguaje poético en la metáfora.
- Transforman el lenguaje coloquial en artístico
- Entre sus influencias destacan: Machado, algunos del 27 (Cernuda, Aleixandre), los poetas sociales.
- Temas: evocación de la infancia y adolescencia como paraíso roto; el fluir del tiempo; el amor; asuntos políticos…